Aprender Gematria

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La última clase intensiva del Taller de Alefbet, en la Escuela Andalusí, representó un desafío para mis años de enseñanza y práctica de Cábala. El tema designado representa la coronación y puesta en ejercicio de los infinitos significados y combinaciones de la poderosa y transformadora energía de las letras hebreas.  

La Gematria cuyo nombre se utiliza en forma general para designar a todos los métodos de exégesis o investigación cabalística, es uno de los más importantes aspectos de la práctica del misticismo hebreo ya que se presenta como una disciplina integral que incluye el idioma hebreo, los aspectos macro y microcósmicos divinos y bíblicos, esotéricos e intrínsecos,  como así también los personales y psicológicos.

 

El conocimiento y comprensión  de éstos métodos y su aplicación amplían inexorablemente la conciencia, generan una predisposición mental hacia lo desconocido; acelera el intercambio sináptico cerebral al trabajar arquetipos hebreos y números, combinaciones, permutaciones, sustituciones, etc.

 

La Gematria tiene un importante contenido meditativo ya que la combinación de las letras trae ineludiblemente la intercalación de energías muy poderosas que trascienden mundos u Olamot recordando aquí que las letras hebreas son canales o conductos a través de los cuales se manifiesta el Creador.

 

Dice G. Scholem (La Cábala y su Simbolismo):

 

“Las verdades de la razón son resultado del movimiento de las letras del pensamiento. Pero el místico no se detiene allí; distingue asimismo entre la materia y la forma de las letras, a fin de acercarse más a su núcleo espiritual, y se sumerge en las combinaciones de las formas puras de las letras que ahora, al ser formas puramente espirituales, se graban en su alma. Se esfuerza por comprender las relaciones existentes entre las palabras y los nombres formados por los métodos cabalísticos de exégesis.

El valor numérico de las palabras –Gematria- es aquí de especial importancia”.

 

Uno de los problemas largamente asociados con el estudio de la Cábala es la supuesta formalidad, religiosidad y solemnidad – que en muchos casos se torna aburrimiento- con que se abordan sus diversas y muy esenciales (al tiempo que complejas) temáticas.

 

Esto en la mayoría de los estudiantes se traduce en una inhabilidad para comprender esas profundidades con entendimiento, sumadas en muchos casos al desconocimiento elemental del idioma hebreo.

 

De hecho, numerosas jevrutot (parejas de estudio) no funcionan o duran poco tiempo porque suele suceder, que el javer (o compañero) supuestamente más estudioso tiene un gran conocimiento intelectual pero le falta profundidad de contenido, sentido de la vida, trabajo interno o Avodá Pnimit. Y nada más alejado de la Cábala que las elaboraciones superficiales, mecánicas o repetitivas, postureos o competencias, cantidad elevada y calidad mínima.  

Hemos compartido con numerosos investigadores de Cábala con quienes he trabajado a lo largo de los años de estudio y enseñanza personal, el desafío de comprender íntegramente aquello que íbamos aprendiendo. Si bien esto suena obvio, todos acordamos que hemos tenido un éxito parcial.

Resulta bastante complejo entender las profundidades del océano de la Cábala, con una mente humana que en el mejor de los casos puede contener unas pocas gotas de sabiduría sagrada.

 

Esencialmente, para los meditadores e investigadores prácticos, la meditación y la Gematria fueron las materias que más nos abrieron las puertas (y la cabeza) permitiéndonos profundizar allí donde el intelecto no llega y en relativamente poco tiempo.

 

La Gematria con su multiplicidad de variantes y opciones suele sumergir a quien se anima en las profundidades de la Cábala al mismo nivel de lo que se conoce como Cábala Nevuít (Cábala profética) al punto de ingresar en un nivel extático.

 

La Gematria, que provee un gran estímulo a la creatividad,  quita el halo de rigidez y nos permite ahondar en nuestra psique (o alma) yendo de la letra al número y del número a la letra, percibiendo y confirmando el cambio y la transformación permanente, la dinámica, el movimiento. Volviendo viva la letra sagrada.

 

La Gematria contribuye a la elevación espiritual a través de la propia indagación, la búsqueda interna para el encuentro con la divinidad. La práctica de la Gematria, al manipular letras y arquetipos divinos, nos convierte en vasija para que la divinidad resida en nosotros mismos y ha probado ser desde tiempos ancestrales hasta hoy un trabajo terapéutico e íntimo con resultados sorprendentes y mágicos.

 

©Ruth Percowicz - Todos los derechos reservados

 

Todo es relativo y medible en nuestra existencia física. Tenemos una capacidad impresionante para concebir nuevas ideas y comprender conceptos abstractos.

El universo transmite constantemente conocimiento, fragmentos de información, signos, pistas y mensajes, que llegan a expandir nuestra conciencia con respecto al significado de la vida. El conocimiento también puede describirse como energía en diversas frecuencias.

Cuando una fuerza tremenda intenta entrar en un recipiente limitado, puede hacer que explote, no pudiendo contener una vibración tan poderosa. Nuestros vasos humanos están limitados por la naturaleza, y grandes volúmenes de energía tienen que contraerse antes de entrar en la conciencia humana.

La sabiduría total es ilimitada e inconmensurable, pero solo podemos absorberla en pequeñas fracciones, para que nuestras mentes humanas no se vean abrumadas. Clasificamos, registramos, almacenamos y documentamos esas ideas significativas que se nos revelan. La sabiduría nos permite procesar e internalizar nuevos pensamientos que son esenciales para nuestro crecimiento.

 

La pintura "Bits of Enlightenment" de Orna Ben Shoshán ilustra el proceso.