Una Conciencia Expandida

​Cábala y Meditación

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Entre las muchas formas de meditación disponibles para practicar hoy en día, también existe la meditación enmarcada dentro de la Cábala hebrea.

 

Las experiencias meditativas se hallan claramente expuestas en el texto bíblico, en particular en la sección Profetas (o Neviím), y tiene como objetivos primarios la habilidad de desarrollar poderes psíquicos, el drenaje de energía sutil y espiritual desde lo Alto hacia la tierra para utilizarla en  la vida cotidiana y elevar el alma.

 

La meditación cabalística propone un compromiso inclaudicable con la acción, con el desarrollo personal y la corrección de los errores (Tikún) en el Olam HaAssiáh (o Mundo de la Acción). El hombre se halla inexorablemente comprometido con el mundo y por lo tanto consigo mismo; y no se debe huir de él. Emplear la sabiduría y el entendimiento en la vida será el éxito de la meditación y la posibilidad de atraer cambios transformando la realidad y el entorno. 

 

Por lo general, se vive anclado en un solo lado u oscilando muy poco lo que  perjudica y obstaculiza la recepción (o Cabalá) del Shefa (Sustento Espiritual).

Esto se refleja en la vida cotidiana, por ejemplo, cuando resulta difícil el cambio o hay cierta negación a reconocer y aceptar los talentos personales, las potencialidades, la creatividad, la misión personal, cualesquiera que éstas fueran. También cuando existe la feroz negativa a aceptar la realidad del presente. 

  

Integrar la meditación y la vida sensibiliza la percepción, abre alternativas, da la posibilidad de  identificar oportunidades constantes de evolución y aprovecharlas, ayuda a comprender los mensajes que permanentemente nos envía la divinidad,  además de mantener una experiencia directa con el Rúaj haKodesh o Espíritu Santo. 

 

Entre los beneficios de la meditación cabalística encontramos que nos permite recrear una forma de pensamiento lineal, que ya no nos sirve,  pensamientos acerca de nosotros mismos, de los otros y de los aspectos espirituales que residen en nuestro interior. Es la ocasión para movilizar esquemas rígidos y dinamizar la mente permitiéndole crear un espacio sagrado que pueda ser llenado de espiritualidad, amor y Dios.                                    

 

Es muy significativo que en la Cábala el modo normal de pensar de una persona se denomine “mentalidad pequeña” o Mojin deKatnut, mientras que los estados más avanzados de pensamiento y conciencia se llamen “mentalidad grande”, “conciencia expandida” o  Mojin deGadlut. Éste último estado se aprende a través de la meditación y desarrolla la habilidad de trascender las maneras de pensar y recibir información a las que se está acostumbrado y generar nuevos surcos en la mente.

 

En la antigüedad los meditadores hebreos formaban parte de las escuelas proféticas. Estas academias tenían un programa de entrenamiento “profético” que requería del discípulo adoptar una serie de reglas para reorientar su mente. 

Los profetas novicios eran entrenados en las ciencias de las manipulaciones y alteraciones de conciencia. Profundizaban su  percepción para poder distinguir fuerzas espirituales que se  encuentran bajo la forma física y que permiten fluir a las cosas aquí en la tierra.

 

Hay numerosos métodos que se encuentran al alcance de todos y que pueden ser practicados por cualquier persona mentalmente sana, sin condicionamientos, dentro del contexto de la Cábala hebrea.

 

“Éste es el misterio de la Unidad mediante el que una persona se unifica literalmente con su Creador. Así el alma se adhiere a Él y se convierte en Una con Él, de modo que el cuerpo se torna una morada para la Presencia Divina…” R. Iosef Caro (Magid Iesharim).

 

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